¿Sabias que al telar de cintura se le conoce históricamente como telar de parto?

El acto de tejer simboliza el nacimiento y la vida, abrir y cerrar el telar, los latidos del corazón, y el esfuerzo de la tejedora, el parto que origina la vida.

En la época prehispánica en la región de los Altos de Chiapas, los habitantes compartieron con otros pueblos mesoamericanos el uso de materiales y técnicas que les permitieron elaborar telas: las fibras más utilizadas fueron el ixtle y el algodón. 

El manejo del telar de cintura era una actividad exclusiva de las mujeres. Ellas inventaron tramas en las que incorporaron piedras, plumas, conchas, caracoles y pelo de conejo, entre otros. También crearon combinaciones de minerales y demás productos para teñir las telas.

De acuerdo con la cosmología maya, la Diosa de la Luna Ixchel era la patrona del hilo, y su hija Ixchebelyax, la Diosa del Bordado. El acto de tejer simboliza el nacimiento y la vida, abrir y cerrar el telar, los latidos del corazón, y el esfuerzo de la tejedora, el parto que origina la vida. De ahí que desde tiempos remotos a las tejedoras se les considere madres de la creación.

Simbología:

1.- La postura: de la portura nace el nombre, Parto. Se dice que la postura es muy parecida a los partos realizados en aquellos tiempos.

2.- Dirección: El telar sale del vientre y se dirige al cielo por lo que se decía que al tejer se crean Dioses que acompañaran y protegerán a sus portadores.

3.- Remate del telar: Al rematar el telar una partera realizaba un el ritual muy semejante al corte del cordón umbilical mientras cortaban la trama terminda.